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Críticas

21 de mayo de 2012

Crítica

Sigo Mintiendo

Federico Aicardi Por: Federico Aicardi

El grupo “The jumping frijoles” presenta todos los viernes de junio a las 22 hs en el teatro “La Manzana” Sigo mintiendo obra escrita por Mariana Chaud, protagonizada por Juan Pablo Biselli, Daniela Martinangeli, Lucrecia Panzia, Marcela Ruiz Alvarez y Juan Pablo Yevoli y dirigida por Crisitan Marchesi.

La obra se plantea como una comedia que transcurre en una fiesta de cumpleaños donde novia, novio, hermana, amiga y un extraterrestre azul se enredan en amores, peleas, decepciones, recelos y todas esas cosas a las que nos tenemos acostumbrados los grupos que nos reunimos a “festejar” la fecha de nacimiento de tal o cual persona. Pero la particularidad de esta obra es la forma en que está relatada, comenzamos a ver el final de dicha fiesta para ir desandando camino con la progresión del espectáculo. Así vemos a uno de los personajes en un estado de ebriedad avanzadísimo peleando con su novia y para el final veremos cómo comenzó todo.

El grupo “The jumping frijoles” es conocido por sus match de improvisación que presentan todas las semanas en distintos bares de la ciudad y esto es un arma que funciona con un doble filo ya que por un lado Sigo mintiendo encuentra composiciones muy graciosas a nivel de los personajes con sus puntos más altos en los personajes masculinos, a saber, el extraño extraterrestre azul de Yévoli y el “pseudointelectual sin trabajo” de Biselli. Pero por otra parte “Sigo mintiendo” se presenta, en muchos pasajes de la obra, como un compendio de personajes que siguen cada uno su camino sin encontrarse en momentos. El vértigo rítmico que plantea la obra nos presenta como pequeños momentos de cada personaje que ofician como islas que no llegan a formar un todo cohesionado. De esta forma nos enfrentamos a un doble desafío el de adentrarnos en una cronología desecha, fragmentada, invertida y el de poder unir los personajes y sus relaciones encontrándonos en momentos perdidos entre tanta fragmentación.

Sigo mintiendo tiene un espíritu adolescente a nivel general, es una obra que, en palabras de su director, “comenzó a ensayarse en el verano del 2012” y se vio nacer en mayo. Así está en un tránsito que podría rondar esa etapa de la vida ya que algunas veces es aniñada, otras adulta, algunas gritona, otras ensimismada. Está en ese terreno gris que adolece de muchas cosas pero que deja ver el germen de un trabajo adulto y esto se pudo escuchar en la función de estreno en los sonidos de las risas que al público que rondaba por esas edades le provocaba los gags.

Sigo mintiendo es un trabajo que tiene la frescura de un elenco que se conoce mucho y las composiciones de actores que tienen un ejercicio continuado del oficio pero que en el camino se vicia de esos puntos fuertes para transformarse en una logradísima galería de personajes que aún no están participando de la misma fiesta.

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