TeatroEnRosario.com
 

Críticas

28 de octubre de 2014

Las lecciones del cine

Extrapetit

Anahí Lovato Por: Anahí Lovato

El texto dramático de Extrapetit ha comprendido a la perfección la fórmula del éxito de los guiones hollywoodenses. Eso quiere decir, ni más ni menos, que ser capaz de dominar el arte de entretener.

No es tarea sencilla. Suficiente hemos sabido sobre la estructura de tres actos para sostener una buena historia. Planteamiento, confrontación, resolución. Puntos de giro. Presentación de los personajes. Siguiendo esa lógica, Extrapetit es una obra completamente cinematográfica, asentada sobre las bases de un combo de personalidades que, puestas en juego, hacen estallar la normalidad cotidiana de una ciudad del sur.

En el plano local -debo decir- no son muchas las obras que consiguieron en mí el cometido del entretenimiento. En ocasiones, consiguieron conmoverme, incomodarme, descreer, divertirme. Sin embargo, mi experiencia de Extrapetit es de risa contagiosa. Y esa es, ciertamente, una práctica saludable.

El relato de la obra explora las relaciones familiares en una casa de dos plantas donde sobrevuela el fantasma del suicidio. Un cumpleaños olvidado, un abuelo tácito que insiste en convertirse en el referente de cada historia, los recuerdos de la infancia, los viejos amores, los viejos rencores, un disparo, una cuerda, la puerta del horno, una caja de bombones, el qué dirán. Tales condimentos bastan para sazonar una historia que se vuelve picante, ácida, jugosa.

Vale la pena pasarse este viernes por el Centro de Estudios Teatrales (San Juan 842) para ver el trabajo de Belén López Medina, Florencia Bracalenti, Martina Liguori y Julieta Sciasci, quienes aportan tridimensionalidad a las hermanas Magrat y a la prima Martita en la obra dirigida por Cecilia Zin.

Cada personaje tiene sus particularidades: muy marcados modos de estar en el mundo. En la diversidad se pergeña el divertimento. El detonante es la llegada de la hermana cantante, que viene a destrozar la regularidad –absurda regularidad- que impera en la vida de la familia.

La normalidad de las Magrat en San Antonio Oeste se parece peligrosamente al realismo mágico. Aquí, las resoluciones absurdas se asumen como norma, se vuelven regla. Las acciones de los personajes son extravagantes, pero a nadie parece sorprenderle. En el universo de esas mujeres, haber tenido un mal día es suficiente razón para el suicidio. Disgustar de la cara de alguien alcanza como motivo para intentar asesinarlo. Y así las cosas.

En términos temporales, la obra es larga. Pero ese no es un adjetivo con carga negativa. De ningún modo. La obra resiste muy bien los tiempos. Carece de pasajes dubitativos. Se planta con firmeza en ese mundo paradójico e incongruente que despierta sonrisas y carcajadas.

La propuesta de Típica Teatro consigue adaptar las fórmulas del cine a la gramática de la teatralidad. Por ese cometido, Extrapetit se convierte en un interesante plan nocturno para una ciudad que suele esconder buenas historias en pequeños escenarios dispuestos para espíritus curiosos que se atrevan a descubrirlas.

Archivo

<<
>>